martes, 20 de diciembre de 2011

ESO ES VIDA

Cuando me levanto el abrir la ventana de mi pieza y poder ver el cielo, el sol y una planta de Aloe Vera con sus flores, de imponente color naranja, eso es vida.
Vestirme y salir presurosa para hacer diligencias, encontrar a mis amigos, disfrutar de un café y una amena charla, eso es vida.
Leer un buen libro y sentirme protagonista, viajar con la mente por todos los lugares que proponen mis neuronas, eso es vida.
Escuchar una buena música mientras los sueños vuelen, los recuerdos viven y las emociones emanen, eso es vida.
Ver una película, charlar con mis hijos y mis nietos, salir a pasear con la perrita. Oler, caminar, bastarme a mi misma, contestar la correspondencia diaria, eso es vida.
Gozar de un día nublado y luego que el agua de la lluvia recorra mi contorno, eso es vida.
Amar entrañable e impúdicamente a mi amor imaginario, eso es vida
Acurrucarme en mi cama y dormir placentera, eso es vida.
Recordar a mis amigos que están lejos, eso es vida.
Pero por sobre todo estar sana, fuerte, deseosa y llena de proyectos, armónica y en paz porque la vida es sólo una y hay que disfrutarla palmo a palmo, ahora, porque el tiempo pasa y se acaba sin pedir permiso.
Los quiero mucho.


Heidi - Argentina

domingo, 28 de agosto de 2011

MEDIANOCHE EN PARIS

Todos podemos  ver la película Medianoche en Paris de Woody  Allem y  disfrutar la exquisitez de su contenido, música, imagen.  Una película  que  transmite ensoñación y enseña a que cada persona vuela con sus pensamientos y creatividad pero que al mismo tiempo hay que adaptarse al presente. Con un recorrido cultural desbordante sobre escritores, pintores, plásticos,  ya fallecidos, todos geniales  los que dejaron su herencia  a través de sus obras para la humanidad.
Ahora que ya estoy de vuelta en mi casa la puedo paladear a mi gusto y  vagar por todo ese escenario esplendoroso que viajamos en ese momento. Pienso que todos en alguna medida estamos en ese preciso lugar volando con nuestra imaginación bajo el efecto de esa magia que permite la ensoñación.
Y por supuesto decidí partir a París, ser libre a mis anchas y recorrer todos los lugares más deliciosos y románticos que encuentre, respiraré ese aire con perfume a tilo, miraré con ansias Monmartre, visitaré todos los palacios, museos, iglesias, monumentos, navegaré por el Sena  y en esa campiña verde y esperanzada desbordaré mi cuerpo palmo a palmo dando vueltas por el pasto mirando ese cielo nítido y allí seguramente transmutaré el tiempo y me encontraré con cuanto genio existió en Paris y charlaré hasta quedar exhausta de tanta riqueza espiritual y llenaré mi corazón con algún amor que me seduzca y danzaré hasta el cansancio, dibujaré con  palabras lo que más me impacta   y correré, sí correré despreocupada y anhelante con esa ensoñación latente que día a día me permite, escapar de la rutina y devorar  mis sueños más preciados que me permiten , escapar a Paris a la media noche.


Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina 

domingo, 7 de agosto de 2011

VIVIR BIEN DÍA A DIA

Sí, así es, vivir feliz y disfrutando a gusto las veinticuatro horas del día es una excelente receta. Levantarnos contentos, agradecidos, organizando el día con cosas simples de disfrute es algo esencial para sentirse bien.
Una profunda respiración al aire libre, contemplando el cielo y dándonos cuenta de ese perfume que la naturaleza nos regala a diario. Un baño caliente que relaje nuestro físico y permita que  vuele nuestra imaginación.
Un  buen desayuno, con un libro o un  diario a mano, con ese olorcito a café de amanecer. Luego una caminata de media hora que distienda los músculos y permita que nuestros pensamientos ordenen el día, una charla con nuestras amigas en la confitería, ver los amigos diariamente nos alimentan el alma. Llenar horas con la familia en sencillos almuerzos llenos de sabores diferentes, con nostalgias y proyectos.
Ir a la tarde al cine, o a un familiar, leer, escribir, jugar a las cartas proyectar paseos y a la noche un buen descanso, deleitándonos de nuestra cama y su calido abrigo, refugio de nuestros sueños y cómplice de nuestras lecturas.
Seguramente se preguntarán a que viene ésta “receta de la abuela”, simplemente que la vida es tan astuta que hoy estamos y mañana no sabemos y que mejor que aprovechar el tiempo que nos queda para ser felices día a día que es un nuevo nacimiento.
Una buena idea medir la vida cada veinticuatro horas y una receta muy barata de un disfrute encantador.
Los quiero mucho.


Heidi Rótulo-Argentina

martes, 21 de junio de 2011

LA VIDA ES TIEMPO

                              
Sí, la vida es tiempo, nacemos y de ahí en más nuestras vidas están regidas por el tiempo.
Tiempo de crecer, tiempo de aprender, tiempo de construir, tiempo de disfrutar. Estamos en el mundo y de nosotros depende como lo utilizamos, cada ser dispone de él, según sean sus objetivos pero si hay algo que está bien claro, es:”Si pierdes tiempo, pierdes vida”. Un limitado período de existencia abre las puertas de nuestra mente para invertirlo con libertad según nuestros proyectos, depende de cuan inteligente seas para usarlo de la mejor manera.
Si lo empleas con responsabilidad y consagración para un buen vivir seguramente te sentirás satisfecho, si lo inviertes en vagancia, indiferencia, desidia te sentirás infeliz, incomprendido, estático, tu razón de vivir podría llegar a ser un tormento, un transcurrir de horribles y tediosos despertares en los que nunca te darás cuenta que el sol es maravilloso, que la naturaleza ayuda, que el aire te abraza.
Por eso es necesario que conviertas al tiempo que dispones en oro porque realmente él lo vale porque te da la oportunidad de que tu existencia sea fructífera, loable, exitosa, feliz.
NO entres en el laberinto del NO tiempo mientras existas porque la muerte llegará sin haberte encontrado a ti mismo.



Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina

domingo, 5 de junio de 2011

LO QUE CONDICE EL OTOÑO


El otoño es una estación que despierta ternura y nostalgia, las hojas se despegan y caen, cual sueños realizados que buscan su reposo y se convierten en amarillenta alfombra disipada por el viento en lugares que eligen para su eterno descanso.
El otoño tiene el sabor de amores encontrados porque la nostalgia une, su frescura une, sus tardes templadas y tiernas atraen al amor y mucho más a ese reencuentro de pasiones tan esperadas.
El otoño abriga sueños, le da la calidez que necesitan para madurar. El sol se deposita en los cuerpos y mueve el deseo, la esperanza, la imaginación, motiva a las neuronas a regenerarse con el roce húmedo de la fantasía. Los colores y el perfume se esparcen cual mensajes que alimentan a escapar de la cotidianeidad y a que vaguen en búsqueda de los deseos más ansiados.
El otoño se presta a despertar a corazones dormidos, a amores distantes que desean encontrarse, a sueños evadidos, a buscar nuevos proyectos, a gritar que vivir es un continuo renovar el alma, a cantar que la poesía es un soplo que acaricia al ser humano.


Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina

viernes, 20 de mayo de 2011

LA MUERTE

El inexpugnable misterio de la muerte es indescifrable e impúdico. Así de golpe dejas de ser, de existir, de estar y hay que aceptarlo sin reproche, ni enojo, ni análisis; sólo aceptar la inadecuada manera de presentarse, sin aviso, sin consideración.
Llegó y desapareces, te esfumas, no más voz, ni mirada, ni movimiento. Estás estático, duro, frío como un mármol esculpido, sin latidos.
Y ese estado catatónico, de horrible contextura instantes antes tenía vida; pensaba, hablaba, sentía, corría sangre por sus venas.
Es la muerte así se denomina, desde que naces llevas la sentencia colgada en tu cuerpo. Cuando llega a tus familiares o amigos te congelas y te espantas ante el asombro de esa rigidez indestructible y lloras, piensas, conjeturas, se te desgarra el corazón, te vas en lágrimas y Ella, Ella incólume no puede responder a tus preguntas porque la muerte viene de otro espacio en el que se habla otro idioma, es de otro plano, ni siquiera ella  puede explicarte si es el comienzo de otra vida.



Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina

jueves, 5 de mayo de 2011

LA ESPERA


La espera de la vuelta de un gran amor es un letargo lleno de ensueños con una mezcla de pasión y nostalgia, es esa ansiedad que desnuda tu deseo y no permite sosiego; es angustia disfrazada de alegría, es la espada de Damocles que nunca llega.
Es la distancia contra el tiempo, es la esperanza del corazón de que llegará antes que estalle.
Es algo que entremezcla emociones dolientes con placenteras, con esa intensidad amorosa que solo la produce una relación única y especial.
Traduce el quiebre de tu alma, el latir de tu cuerpo, la melancolía de tu mente.
Y sí, la espera rompe todos los esquemas porque hay días de desolación, otros de destello y muchos de incógnita porque sólo si regresa sabrás si deseaba reencontrarte.




Heidi Rótulo
Santiago del Estero-Argentina

sábado, 26 de marzo de 2011

CUANDO EL ALMA DUELE


Cuando el alma duele, cuando te das cuenta que no te responden a tu medida, cuando te usan, te engañan y luego te descartan,  refúgiate en  silencio, en ese lugar íntimo donde tan sólo vos y tu conciencia pueden analizar con total franqueza el verdadero peso de lo que estás pasando.
Es la única manera de poder entender la mezquindad de otros que rezan palabras que ni sienten, que no son verdad, ni siquiera tienen el fervor de ser sinceras. Pero tu conciencia, que no falla, te aliviará la carga que a través del tiempo se volverá incolora, sin peso, se hará invisible y restaurarás tu herida y tendrás más cuidado en confiar en las palabras de alguien que las emplea sin medir su peso, ni su significado, ni su alcance.
Así podrás volver a tu normalidad, sin culpa, sin dolor, sin pena, ni angustia. Todo pasa, todo se recupera, todo termina y vuelve a abrirse un círculo de fe y de esperanza en el mañana.

Heidi Rótulo
Santiago del Estero-Argentina



domingo, 20 de marzo de 2011

LA NATURALEZA

La magnitud de la Naturaleza es inconmensurable, misteriosa e impredecible. Su enojo se manifiesta en desmanes ecológicos incontrolables para los que el hombre es como un punto pequeño e indefenso que no sabe cuando estallará su furia y tampoco como combatirla. Ahí es cuando la finitud de la humanidad palpita y reconoce su impotencia, su ignorancia, su desnudez.
El inexpugnable grito de la Naturaleza no perdona. Por más razonables e inteligentes que seamos no podemos vencer a los fenómenos meteorológicos.
¿Alguna vez pensamos cuando desbastamos los bosques, cambiamos el cauce de los ríos, desechamos la basura en ellos, invadimos el espacio, que ella  respondería a nuestros ataques?
Nos creímos dioses, pero tan sólo somos dioses de barro que se diluyen  cuando el agua los invade y el sol se oculta.
Tenemos que aprender que hay cosas que no las dominamos nosotros y que la Naturaleza tiene sus propias reglas, invencibles, aún, ante las mentes geniales.
Somos tan indefensos ante ella que la finitud es intransferible ante su reclamo.


Heidi Rótulo
Santiago del Estero-Argentina

jueves, 10 de marzo de 2011

LA LIVIANDAD DEL SER



En el Crucero Ibero “Gran Mistral”, un 28 de febrero del 2011.


La liviandad del ser.

Increíble sensación de liviandad del ser al realizar este crucero, un sentir de habernos desprendido de un bagaje de presiones cotidianas en nuestras mentes. Aquí, en ésta extensión increíble de agua, es la unión  de uno con lo sagrado, despojados de estructuras que nos impone la vida.
La libertad se apropia del alma henchida del disfrute, permite que el corazón palpite anhelante de ésta despersonalización de lazos. Invade el aire nuestros pulmones como alas que vuelan sin destino, ni existencia.
Sólo éste instante, el ser hoy, a la deriva de aguas quietas por ratos y turbulentas por otros, como si la vida misma descargara en esos movimientos el stress impensado que pesa, a veces, sin darnos cuenta.
Sólo el mar, el cielo, nuestras almas que danzan en la magia imperecedera del tiempo y la distancia, aletargados en éste paréntesis de hermosa experiencia de eternidad inventada.



Heidi Rótulo- Santiago del Estero-Argentina

sábado, 19 de febrero de 2011

Y ASÍ, SE VA LA VIDA

Y así se va la vida como lágrimas que se evaporan al instante, como lluvia que pasa, viento que para, sol que amanece, ave que trina, estación que cambia. Así como el vuelo de la imaginación que alterna de un sueño a otro, como un goce que dura tan poco y es tan intenso sentirlo que a veces por él perdemos un reino.
Y el día y la noche y la noche y el día, y otra vez otro día y otra noche, muchos días, muchas noches y años que desgrana el almanaque, sin darse cuenta que sus hojas desprendidas ya no significan nada porque no volverán.
Se va la vida y nadie acusa recibo que la finitud es insuperable y vivimos como si fuéramos eternos en total somnolencia, indiferencia y sin sentimientos, tan solo la angustia, la ansiedad de tener  lo que nunca alcanzaremos, esa eternidad dibujada como futuro por la que dejamos de vivir intensamente; por ese descuido incomprensible del egoísmo de no querer sufrir en carne propia al amor que tanto escapamos, que es el indicador que la vida es bella.
Por no querer morir, ya estamos muertos por esquivar lo inevitable amar-sufrir y completar el goce de saber que la vida está hecha para ser dos en uno.


Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina

miércoles, 16 de febrero de 2011

CUANDO UNO SIENTE PASIÓN

Cuando uno siente y hay reciprocidad entre dos personas es imposible controlar esa pasión que emana de la piel y de la mente. Simplemente fluye, corre, devora y enloquecida, sin razón grita con ansias esa locura que impregna cada movimiento y cada pensamiento. Libres, sin pudores y mezquindades gozan del encuentro de dos que no pueden evitar  esa unión de deseos compartidos. Es tan intensa esa atracción que pese a cualquier obstáculo se juntan y sienten que su erotismo invade cada neurona, cada cuerpo, es una comunión de los sentidos que confluye en estallidos imperiosos porque no pueden, ni quieren evitarlo, se buscan en el aire, en el pensamiento, cada vez que esa electricidad necesita del otro. Son como dos polos que enardecidos por su basta plenitud de goces esperan ese maravilloso instante, inevitable y anhelado.


Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina

martes, 15 de febrero de 2011

CUANDO TE SIENTAS

Cuando te sientas cansado de mi vientre
y no desees libar mi miel.
Cuando la tristeza te invada al pensar en mí y
el desasosiego no te permita dormir,
los días te resulten sin sabor,
las noches interminables,
que la pasión no fluye en cada roce
de nuestros cuerpos,
cada pensamiento lúdico se esfume y
comience a plantearte la razón.
Es que la magia de nuestro encuentro
se va apagando, como todo final y
la soledad vuelve a invadir el corazón.

viernes, 11 de febrero de 2011

DUELE, CUANDO EL AMOR SE ACABA DUELE

     Y sí, duele, de día, de noche, duele cuando caminas, cuando trabajas, cuando ríes, cuando corres, aquí, allá, acostada, sentada, parada, duele, duele y duele y no hay razón que te explique no porque duele tanto, sino ¿porqué te sucedió? ¿qué hiciste que no fuera correcto?, ¿qué dijiste que entendió mal? ¿qué no comprendiste de lo que él te dijo? Qué pasó que inesperadamente todo ese sentimiento que fluía a borbotones se esfumó, así, así de golpe, sin más ni más.
Y duele, duele, duele pero no hay caso, él ya no está y desfilan como tormentos en tu mente cada instante, cada día esa desazón inacabable de no saber a ciencia cierta que pasó.  Y te das vuelta en tu cama y piensas y recuerdas palabra por palabra de todo lo que hablaste, lo que hiciste, lo que escuchaste y no, no hay razón que te explique el porque de su ausencia. Y ese dolor que orada tu cerebro, da vueltas y vueltas tratando de encontrar una explicación y sigues con ese tormento que te atrapa como si fuera una horda embravecida que nunca termina y se complota con la angustia, la ansiedad, la tristeza y esa infame manera de querer tener siempre una explicación lógica de cada cosa de tu vida.  Y es tan simple darse cuenta que él, tan sólo se sinceró y se fue porque ya no te ama más! Sólo que no queremos entender que el amor  no es eterno y que hay que vivirlo con intensidad sin esperar que sea  para siempre!


Heidi  Rótulo
Santiago del Estero-Argentina  

miércoles, 9 de febrero de 2011

DESPEDIDA


La vida es una constante despedida, es tan impredecible que hoy estamos, mañana no sabemos. Cada día puede pasar algo sorprendente, cambiar nuestra forma de vida, nuestra compañía, afectos que de pronto se van  por trabajo o en busca de mejores oportunidades. Y es así tal cual de estar acompañados pasamos a quedar solos, es la ley de la vida. Es bueno que aprendamos a aceptar esos cambios con naturalidad, paciencia, esperanza. “Partir  es morir un poco” pero quedarse es preocuparse por aprender a seguir viviendo de una manera diferente, nueva, es proyectar nuevos emprendimientos. Todos los días nos despedimos en cierta manera de algo porque cada comienzo de un nuevo día es distinto, siempre diferente, hay presencias y ausencias. Ello implica una serie de experiencias que debemos afrontar sin tristeza, sobre todo cuando la despedida significa nuevos horizontes.
Quizá para el que se queda es más difícil porque cada cosa, cada lugar nos trae recuerdos pero no debemos apegarnos a ellos porque son pasado. Emprendamos una nueva etapa y cerremos ese ciclo. Hay esperanzas, sorpresas, aliento, tareas, otros hijos nietos que ocupan nuestra  mente y lugares, aunque no por eso lo olvidaremos al que se ausenta, ni mermará el cariño.  Aprovechemos ese vacío para preocuparnos por cosas que dejamos de hacer por falta de tiempo, recorramos con valentía ese tramo y aceptemos la situación presente. Pensemos que vendrán otras personas, otras motivaciones, otro comienzo porque la vida está hecha de permanentes  encuentros y despedidas.
 Es importante darnos cuenta que cuando se cierra un círculo se abre otro con tantas hermosas posibilidades como las anteriores. Nunca desfallecer ante una despedida porque la vida sigue y el sol sale siempre en cualquier lugar. Cuando ya caminamos un buen trecho por la vida vamos comprendiendo que una despedida es  también una vuelta y que el afecto siempre está.

Heidi  Rótulo
De mi libro Una mirada mía-2010
Sgo del Estero - Argentina




domingo, 6 de febrero de 2011

NO INTERESA

NO INTERESA

No interesa tu rostro,
Ni tu estirpe,
Ni tampoco tu hábitat.
No interesa en que inviertes las horas.
Ni siquiera tus raíces.
Ni esperarte todo el tiempo discontinúo, que aparezcas.

Interesa el roce peculiar de nuestras mentes
convertidas en cuerpos que  estremecen,
con tan solo sentir que el espacio destinado a
nuestras mieles se derraman en goce.

Interesa la sabia que fluye en nuestra sangre.
El contacto abismal de los deseos.
La humedad de las palabras que se esparcen,
derretidas por nuestros pensamientos.

Interesa,  Amor, que la esencia busque el encuentro y
que escriba con latidos nuestra historia
que desborda en gemidos muy intensos.


Heidi

miércoles, 2 de febrero de 2011

EL  REGRESO



Estoy esperando a mi mama. No alcanzo a comprender lo que me sucedió.
Vivía en el campo con mis padres y mis hermanos, en un rancho de adobe con techo de paja, rodeado de algarrobos, mistoles y chañares que daban una flor de sombra. Me gustaba pasar las siestas pachorreando y oyendo las chicharras.
Si parece como si me estuviera viendo alrededor del fuego en la  sacha cocina comiendo la mazamorra y  pa que voy a recordar las empanadas que hacía mi mama en el horno de barro, pa chuparse los dedos.
Por ahí  escuchaba que mi mama me gritaba pa que les cebara unos mates, mientras  contaba todos los chusmeríos de las comadres. No se salvaba naides, ni el alma mula.
Mi tata  araba de sol a sol, pero las cosechas eran muy pobres por la sequía. Mi mama, pa ayudarlo, hacía chipacos, el olorcito a chicharrón hacía gritar la guata, y pan casero que más de uno quedaba con ganas de seguir comiendo, calentito. Mis hermanos entre correteada y escondidas traían la leña del monte, prendían el horno y, cuando estaba listo yo iba al pueblo a venderlo. A veces a pata, y otras a caballo.
En el camino me entretenía juntando florcitas y cantando. Siempre vendía todo. Volvía contenta como chinita enamorada, porque sabía que con esa plata podríamos comprar la comida pa nosotros y pa los animales.
Un día, cuando volvía, lo encontré a Juan,  un chango que le ayudaba a mi tata.
 Me comenzó a echar el ojo y a mí  no me disgustaba, porque me contaba cosas que yo no conocía.  No les dije a mis viejos, porque  me mezquinaban.
Estaba bastante tiempo con Juan, que se hacía el mimoso, a mí eso no me hacía gracia. Hasta que una vez me tiró a los yuyos, me arrancó la ropa y me hizo la porquería. Yo lloraba y le pedía que me dejara, porque si me padre se enteraba lo iba a matar.
Cuando me levanté, me dijo:
¡Guay  que le digas a tu tata, porque te mato, chinita desgraciada! Y ahora ¡vete!
No entendía nada, era como un diablo despistao, nunca lo había visto tan enojao.
Me arreglé la ropa como pude y llegué hecha un espantapájaro en desgracia.
En cuanto me vio, mi mama dijo: ¡Jesús santo, qué tren te pasó por encima, Rosa!
 Entonces le conté lo que Juan me había hecho.
Se enfureció y gritaba: ¡Éste guaschulo piojoso, qué se ha pensao!
Y me chusjchó hasta arrancarme los pelos, mientras repetía: - ¡Nunca se lo cuentes a tu tata, porque te mata!
Me sentía tan dolorida que me fui a dormir hasta el día siguiente.
El Juan desapareció. Se fue del pueblo. Con mi desgracia a cuestas seguí trabajando.
Mi tata ni me hablaba. Algo sospechaba, porque le reclamaba a mi mama: -  La Rosa  anda tristona, seguro que vos le escondes algo.
Ni que fuera brujo. Sí me pasaba algo... estaba preñada de un mal parido.
Le avisé a mi mama. Después de un rosario de maldiciones, me dio un té de borraja. Como no dio resultao, me dio otro de perejil. Tampoco pasó nada. Me fajó como si me pusiera una cincha y me dijo que cuando pariera, tendría que irme de la casa.
 Pasaron varias lunas de tristeza y sufrimiento que terminaron secando mi corazón. No dormía pensando en lo que haría con un  hijo que no quería
.Mi mama me vichaba y me decía: - Ya te falta poco, yo te atenderé, te daré unos pesos y te irás con el bastardo.
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Se dio maña para que no estuviera naides en la casa.
 – Puje, puje, puje, que ya viene saliendo. ¡La pucha, carajo! Es un machito morao. Estaba muerto, no podía ser de otra forma, nadie quería este nacimiento.
 Cuando mi mama se fue, ni siquiera lloré. Era como si me hubiera sacao un peso de encima. Por suerte no tendría que irme de la casa.
Me levanté como pude, agarré una pala y lo enterré en el patio de atrás. Quedé como ánima en pena.
-         Me imagino, Rosa, que lo habrás tirao en el pozo ciego pa que no lo encuentren.
-         Sí, mama, le contesté sin aliento.
Pasaron como dos meses, ya me estaba olvidando de mi pena, pero un día, cuando estaban en el patio tomando mate unos parroquianos, un polecía y mi tata, uno de los perros trajo arrastrando la cabeza del muertito.
Todos quedaron estaqueaos. Ni hablaban, abrían los ojos como dos de oro; el polecía se la quitó al perro y la envolvió con un papel.
Mi tata la enfrentó a  mi mama y le tuvo que contar la verdad. Si no hubiera sido por el polecía,  me mataba. Me llevó a la comisaría y después a la cárcel de la ciudad donde estuve presa un año.
Hasta ahora no sé por qué.
Creo que hoy volveré a casa.


Heidi Rótulo


domingo, 30 de enero de 2011

DE VUELTA (Monólogo)

Con algunos  años a mis espaldas y mucha bronca amontonada desde mi adolescencia recargada de moralidades y prejuicios pienso en lo que fue mi trayecto en eso que le llaman vida.
¡La pucha! recién a ésta altura  del partido  me pregunto que es este engaño miserable que por ser mujeres tenemos que pagarlos en altas cuotas de sumisión, hipocresía, privaciones y amarguras-
Me la robaron cuando era una adolescente con consejos  que acepté  y creí  porque fui una ingenua con miriñaques y cinturón de castidad.
Me enseñaron que la vida era color de rosa y quién dijo que el rosa es el mejor?
No permitían ni que pienses, ni que elijas. Te decían  “La mujer está  hecha para casarse”, “al marido tienes que servirlo y esperarlo con todo listo” “ su ropa siempre tiene que estar impecable, los cuellos y los puños de las camisas almidonados”  “Y si él quiere placer concédeselo cuando lo necesite” (aún a costa que pienses en Alain Delon, mientras te cogen)
Y los hijos, que es lo único que aplaudo y adoro porque desee parirlos y los amo, te ocupaban todo el tiempo. Empezabas por hacer el ajuar del bebé, cuando nacía darle la teta cada tres horas, cambiarlo cada rato, bañarlos y si era necesario no dormir porque había que cuidar el sueño de papá, porque él trabajaba.
 ¿Y yo, qué? Mi trabajo de madre, esposa, geisha, peluquera, enfermera,  todo el tiempo no era un beneficio?
Pero bueno yo siempre fui desobediente era doméstica pero independiente, tuve la visión por suerte que nadie me mantendría y si no hubiera sido así a esta hora estoy muerta.
Me banqué  de todo, un marido buen mozo, mujeriego, pegador exigente y mal parido.
Soporté sus amantes, sus vilezas, su narcisismo, sus insultos y desprecios, su ironía, sus mentiras y palizas. Su llanto de arrepentimiento desdibujado. Sus cariños ortopédicos. Sus sonrisas de máquinas en desuso, sus mimos enlatados y su mirada extasiada por Marilyn Monrroe. Sus histerias enguantadas y sus erecciones que estorbaban mis noches de descanso.
Parí, parí, parí.... y mis hijos llenaron ese espacio de mujer madre, tan amado, aún con tantos sacrificios. Pedacitos de mi alma que me salvaron de la muerte impuesta por todo lo que otros querían que yo haga.
Y así pasó la vida. Tuve la gran suerte que una de sus amantes se lo llevara, si hubiera podido se lo habría envuelto en papel celofán.
Entonces comencé la titánica tarea de trabajar en dos puestos y de las noches hacer días para ayudar a mis hijos en sus tareas escolares. Y ellos, ellos también pagaron culpas ajenas, sufrieron la ausencia de su padre, y su madre que trabajaba once horas  y se acostumbraron a cuidarse entre ellos aún con el alma destrozada y la adultez de una infancia perdida.. Su madre hecha hilachas, con rostro horadado por la tristeza y sonrisas de lágrimas saladas que espantaban los curiosos.
Y llegué, llegué exhausta pero llegué, mis hijos se criaron sanos y orgullosos de su madre (que por dentro estaba hecha pelota pero de pié).
Años después apareció un hombre soltero, bueno, distinguido y con mucho amor, así formé un nuevo hogar en el que criamos siete varones (dos tuve con él)
Había armonía, cariño y respeto.
Pero la vida esa zorra  destemplada, me tenía otra sorpresa desgraciada y dolorosa, con grandes agujeros negros despedazados, horroroso y delirante de gemidos y llantos de lutos sin muerto.
El Mal de Alzheimer, esa puta enfermedad que orada el corazón de toda  la familia, ese enfermedad que ni aún existiendo desde hace muchos años nadie hablaba, sólo se escuchaban murmullos de suposiciones y ocultamientos  encaprichados en misterios y se instaló en mi esposo y comenzó el cretino y descendente camino de la vida y yo no entendía, no esperaba, ni siquiera tenía lágrimas de tantas que gasté en mi primer matrimonio. Sola con mis hijos, sin consuelo a comenzar con los horrores de agravios psíquicos y dentelladas de un monstruo que devora todo.
¡Y eso es vida!, sí así la titulan.
Lo que nunca me enseñaron es que a pesar de tantos desgarros todavía esperas algo bueno de ese título incompleto.
Nunca nadie me enseñó que defenderse cuesta un huevo que no tengo. Que sigues viva y eres una muerta, que se te acabó la alegría, el sexo, el amor y que todos te abandonan, solo quedan tus padres, tus hijos y ocasionales amigos
Nadie me enseñó a morderme de deseos cuando recordaba días plácidos, comunes y libres.
Ni que el llanto se convierte en murmullo cotidiano. Que la guerra es únicamente tuya y que tienes que poner el pecho.
Que los hombres son exclusivos consoladores por un día de viudas, separadas y desprotegidas.
Pero aprendí que la soledad es una buena compañera, que los libros son los mejores amantes, que la música te transporta a un mundo delicioso, que los médicos te ayudan, que los amigos te quieren que las cuatro estaciones siguen su ritmo, que tus hijos te contienen y que esa persona que amas es un enfermo, que no tiene la culpa y que podrías haber sido tú.
Y, ahora descubrí que puedo resarcirme de todo lo que me faltó porque ese título del que tanto reniego no es en vano y vale la pena porque hay días de sol aún rodeada de sombras, que el cielo es tan azul como lo veo, que puedes reír aún dolida.
Y que a la estructura de tristeza la haces bolsa si  piensas que el  amor te espera con loa brazos abiertos.

                                                             Heidi Rótulo de Arnedo



lunes, 24 de enero de 2011

MI CORAZÓN AL DESNUDO

Y sí mi corazón late, late como siempre, está vivo y él no sabe de edades, sólo sabe de emociones y sentimientos. Él es tan joven como siempre porque me encargué de no hacerle saber que se desgasta, de cuidarlo, abrigarlo cuando necesitó, de consolarlo cuando estuvo triste, de enseñarle que mientras lata no tiene porque preocuparse de los años porque ellos le dan sabiduría, le enseñé que si sufre es pasajero, que si ama  es temporal, que nada de lo que le ocurra de emociones es eterno que mientras late, late, late todo es vida, oportunidad inexplicable.
Y ahí está sano, gozoso, impertinente, osado, cauto y aunque no crean fresco, con esa lozanía que cada sueño le despierta. Y de noche se duerme tranquilo, aún latiendo, y descansa como si fuera en la eternidad y cada amanecer despierta dichoso, optimista, esperando que ocurra algo que merezca sus latidos y, sí, ocurre y mucho se alegra cuando el sol quema su hábitat, cuando la naturaleza le permite sumergirse en el aire puro y oír el trino de los pájaros, los ruidos de la calle y nunca se cansa de escuchar sus propios latidos porque sabe que mientras mantenga su ritmo acompasado y armonioso desfilarán los años y él, él les dirá ¡ Buenos días mis amores!

Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina