sábado, 26 de marzo de 2011

CUANDO EL ALMA DUELE


Cuando el alma duele, cuando te das cuenta que no te responden a tu medida, cuando te usan, te engañan y luego te descartan,  refúgiate en  silencio, en ese lugar íntimo donde tan sólo vos y tu conciencia pueden analizar con total franqueza el verdadero peso de lo que estás pasando.
Es la única manera de poder entender la mezquindad de otros que rezan palabras que ni sienten, que no son verdad, ni siquiera tienen el fervor de ser sinceras. Pero tu conciencia, que no falla, te aliviará la carga que a través del tiempo se volverá incolora, sin peso, se hará invisible y restaurarás tu herida y tendrás más cuidado en confiar en las palabras de alguien que las emplea sin medir su peso, ni su significado, ni su alcance.
Así podrás volver a tu normalidad, sin culpa, sin dolor, sin pena, ni angustia. Todo pasa, todo se recupera, todo termina y vuelve a abrirse un círculo de fe y de esperanza en el mañana.

Heidi Rótulo
Santiago del Estero-Argentina



domingo, 20 de marzo de 2011

LA NATURALEZA

La magnitud de la Naturaleza es inconmensurable, misteriosa e impredecible. Su enojo se manifiesta en desmanes ecológicos incontrolables para los que el hombre es como un punto pequeño e indefenso que no sabe cuando estallará su furia y tampoco como combatirla. Ahí es cuando la finitud de la humanidad palpita y reconoce su impotencia, su ignorancia, su desnudez.
El inexpugnable grito de la Naturaleza no perdona. Por más razonables e inteligentes que seamos no podemos vencer a los fenómenos meteorológicos.
¿Alguna vez pensamos cuando desbastamos los bosques, cambiamos el cauce de los ríos, desechamos la basura en ellos, invadimos el espacio, que ella  respondería a nuestros ataques?
Nos creímos dioses, pero tan sólo somos dioses de barro que se diluyen  cuando el agua los invade y el sol se oculta.
Tenemos que aprender que hay cosas que no las dominamos nosotros y que la Naturaleza tiene sus propias reglas, invencibles, aún, ante las mentes geniales.
Somos tan indefensos ante ella que la finitud es intransferible ante su reclamo.


Heidi Rótulo
Santiago del Estero-Argentina

jueves, 10 de marzo de 2011

LA LIVIANDAD DEL SER



En el Crucero Ibero “Gran Mistral”, un 28 de febrero del 2011.


La liviandad del ser.

Increíble sensación de liviandad del ser al realizar este crucero, un sentir de habernos desprendido de un bagaje de presiones cotidianas en nuestras mentes. Aquí, en ésta extensión increíble de agua, es la unión  de uno con lo sagrado, despojados de estructuras que nos impone la vida.
La libertad se apropia del alma henchida del disfrute, permite que el corazón palpite anhelante de ésta despersonalización de lazos. Invade el aire nuestros pulmones como alas que vuelan sin destino, ni existencia.
Sólo éste instante, el ser hoy, a la deriva de aguas quietas por ratos y turbulentas por otros, como si la vida misma descargara en esos movimientos el stress impensado que pesa, a veces, sin darnos cuenta.
Sólo el mar, el cielo, nuestras almas que danzan en la magia imperecedera del tiempo y la distancia, aletargados en éste paréntesis de hermosa experiencia de eternidad inventada.



Heidi Rótulo- Santiago del Estero-Argentina