Llegó y desapareces, te esfumas, no más voz, ni mirada, ni movimiento. Estás estático, duro, frío como un mármol esculpido, sin latidos.
Y ese estado catatónico, de horrible contextura instantes antes tenía vida; pensaba, hablaba, sentía, corría sangre por sus venas.
Es la muerte así se denomina, desde que naces llevas la sentencia colgada en tu cuerpo. Cuando llega a tus familiares o amigos te congelas y te espantas ante el asombro de esa rigidez indestructible y lloras, piensas, conjeturas, se te desgarra el corazón, te vas en lágrimas y Ella, Ella incólume no puede responder a tus preguntas porque la muerte viene de otro espacio en el que se habla otro idioma, es de otro plano, ni siquiera ella puede explicarte si es el comienzo de otra vida.
Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina