domingo, 29 de enero de 2012

DISCRIMINACIÓN

  Mientras camino observo a las personas y veo rostros amigables, adustos, preocupados , tristes, de facciones diferentes, ojos achinados, oscuros, claros, chicos, grandes, miradas vivaces, profundas, alegres; narices corvas ,respingadas, labios carnosos, finitos. Personas altas, bajas, gordas, flacas, discapacitados, bellos, radiantes. Cada uno con su pensamiento y preocupación, sufrientes, narcisistas, pobres, ricos,  que llevan dentro de sí un mundo suyo totalmente desconocido, desconectados del otro. Una entidad individual que carga sus emociones, sus decisiones,  sus elecciones, sus discernimientos.
Una humanidad despojada del contacto diario con sus congéneres, abultado mundo al que no podemos llegar a conocer a fondo y se palpa la discriminación cargada de rencor que orada la mente, sin respuesta. Uno porque es gordo,  el otro porque es ignorante, porque no es de la misma religión, es blanco o es negro, desprolijo, limpio, con costumbres diferentes, distintas nacionalidades, culturas, etc. etc. La discriminación es el peso que día a día tienen que sufrir cientos, miles de personas que merecen respeto, consideración, buen trato. Pero así está la humanidad vestida de envidias, de impaciencia, de resentimientos, de diferencias, preferencias, de enojos, odios un sin fin de lamentables oscuridades que sólo alimentan al egoísmo, que hacen daño y  que se jactan de  la desgracia ajena.
Un desperdicio, en vez de vivir bien, de tender una mano la ser humano, comprender al otro, de ayudar, de acercarnos y compenetrarnos de sus conflictos y de sus aflicciones y escuchar. Aprovechemos el tiempo porque a todos nos llega el final y es hermoso llegar acompañados de afectos y la satisfacción  de que  tus actitudes de vida fueron tu crecimiento. Amar es lo más preciado que puede sentir una persona y vives lozano cada día.

Heidi-  Sgo del Estero-Argentina

No hay comentarios:

Publicar un comentario