Y ahí está sano, gozoso, impertinente, osado, cauto y aunque no crean fresco, con esa lozanía que cada sueño le despierta. Y de noche se duerme tranquilo, aún latiendo, y descansa como si fuera en la eternidad y cada amanecer despierta dichoso, optimista, esperando que ocurra algo que merezca sus latidos y, sí, ocurre y mucho se alegra cuando el sol quema su hábitat, cuando la naturaleza le permite sumergirse en el aire puro y oír el trino de los pájaros, los ruidos de la calle y nunca se cansa de escuchar sus propios latidos porque sabe que mientras mantenga su ritmo acompasado y armonioso desfilarán los años y él, él les dirá ¡ Buenos días mis amores!
Heidi Rótulo
Sgo del Estero-Argentina
Queridos amigos espero que éste espacio les resulte agradable lo cree para compartirlo con uds. ¡Gracias por vuestra amabilidad! Cariños a todos.
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